Alaminos, Humor Gráfico, Número 3, Opinión, Paco Sánchez
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Arias Coñete

Por Paco Sánchez / Ilustración: Jorge Alaminos

Año 2000. España va bien. En un lugar de esta piel de toro llamado Jumilla un grupo de agricultores aguardan la llegada de un ministro regordete y con cara de bonachón. Es septiembre y la vendimia acaba de comenzar. El ministro llega en su coche oficial y es agasajado por los regantes de estas tierras ásperas. Gurb está en su primera misión en la Tierra para buscar vida inteligente y ha decidido camuflarse esta vez como periodista de TV3. Y se convierte en testigo de excepción de la siguiente conversación:

–Ministro. ¿Entonces va a salir o no el trasvase del Ebro? Lo necesitamos.

–No, salir, sale por cojones… Porque el Plan Hidrológico o sale en esta legislatura o no sale nunca.

–¿Por qué está tan seguro? Nos lo han prometido ya muchas veces.

–Porque pasan dos cosas: que tenemos mayoría y hemos perdido en Aragón. Yo se lo digo ahora que va a ser así. Esta vez sale por narices…

–¿Cuándo saldrá?

–En diciembre sale de las Cortes y entra a tramitarse la ley, que va a ser un paseo militar.

–Entonces, supongo que Aznar habrá dado ya el visto bueno.

–Tenga usted la seguridad de que el presidente ha dicho en el Consejo de Ministros, estando yo, que esto salía por huevos.

Vaya exclusiva que te marcaste Gurb. Salió en todos los periódicos del país, en las radios y en las televisiones. ¿Cómo sabías que la iba a liar este Arias Cañete?

Muy fácil terrícola. Mi llegada a este planeta coincidió con su toma de posesión como ministro de Agricultura y días después escuché unas declaraciones suyas que causaron un gran revuelo: “El regadío hay que utilizarlo como a las mujeres, con mucho cuidado, que le pueden perder a uno”. Sabía que este tío era una mina para averiguar cómo pensaban los humanos. Y me fui para Jumilla. Solo era cuestión de estar en el sitio adecuado en el momento adecuado.

Tú sí que eres un buen periodista Gurb y con mucho olfato. Se nota que en Marte tenéis buenas universidades. ¿Entonces le hiciste un seguimiento exhaustivo a Cañete?

No. Después de lo de los cojones me llamaron con urgencia para que regresara a mi planeta. Tenían otra misión para mí en EEUU. Había allí un presidente que había estado a punto de atragantarse con una galleta y que poco después dijo esta frase: Un número bajo de votantes es indicativo de que menos personas están votando”. Había que estudiar aquella elocuencia, aunque lo que a mí me apetecía era irme a Panamá para investigar a la reina de la belleza Giosue Cozzarelli, que acababa de decir que “Confucio era un chino japonés muy antiguo que inventó la confusión”.

Así que no te enteraste de lo que pasó con Cañete tras su subida verbal de testosterona. Te pongo al día. Algunos periodistas lo rebautizaron en sus columnas como Arias Coñete y se ganó a pulso la fama de macho ibérico. Por eso no te extrañe que ahora se crea un ser masculino superior a las mujeres y que lo estén crucificando en toda España y media Europa por machista. Aquel marrón se lo comió Rajoy, entonces vicepresidente del Gobierno, que enmendó la plana a Cañete. Pero también tuvo palabras de comprensión: “Todo el mundo tiene derecho a equivocarse y a rectificar sus palabras”. Y así fue. Poco después Cañete afirmó que “el exceso verbal se produjo en una conversación privada, con unos términos que no reflejan la línea del Gobierno, y no pensaba que fuera a ser retransmitida”. El caso es que Cañete, aunque a regañadientes, rectificó. Cañete ha madurado con el tiempo y ya está listo para dar el gran salto a Europa.

Terrícola, yo lo que no entiendo es qué va a hacer este tío en Europa. Porque si sigue metiéndose con las mujeres y exhibiendo gallito sus cojones se puede llevar cuatro hostias. Menudas son las alemanas, las suecas o las polacas. Imagínate que una eurodiputada alemana le pide cortésmente fuego a Cañete y éste le responde algo así como “te voy a dar el fuego que llevo dentro de mi cuerpo serrano, teutona”.

Hombre Gurb, lo bueno de Cañete es que habla idiomas y puede decir por “couilles” en francés o por “bollocks” en inglés. Además, hay que tener en cuenta que cojones es la palabra en castellano que más acepciones tiene y por eso a los extraterrestres os cuesta tanto entender nuestro idioma. No es lo mismo decir “vale un cojón”, que “me importa tres cojones”, que “tiene un par de cojones”, que “¡tiene cojones!”, que “me toca los cojones”, que “me salió de cojones”… Cañete tiene mucha variedad para elegir en sus discursos en el Parlamento Europeo.

Pues terrícola, te voy a contar una cosa que demuestra que la expresión “tener cojones” también se puede utilizar para defender la igualdad entre hombre y mujeres. La española Miriam González, esposa del viceprimer ministro británico Nick Clegg, dijo hace unos días ante cientos de hombres en la City que cuidar de vuestros hijos no afecta a vuestros niveles de testosterona, y añadió que los hombres que tratan a sus mujeres como iguales son los que tienen más cojones. Y Clegg no tuvo necesidad de traducir la palabra. La audiencia aplaudió su espontánea intervención y la prensa británica se deshizo en elogios hacia la española por su valentía a la hora de poner sobre la mesa lo que piensan las mujeres.

Vale Gurb. Me has convencido. Cañete debería quedarse en casa cambiando los pañales de sus nietos y cuidando de su mujer.

2 Kommentare

  1. Paco Sánchez dicen

    Totalmente de acuerdo, lo que esconde es un complejo de inferioridad y al final ha pedido perdón ha sido porque le ha obligado su partido. Yo creo que él, por su orgullo, no lo habría hecho

  2. Nadie ha demostrado que la inteligencia humana la monopolice un sexo determinado. Una mujer o un hombre inteligente nunca va presumiendo de ello, no les hace falta, los demás ya se dan cuenta. El super ego del señor Cañete necesita autoproclamar su “inteligencia” porque en realidad carece de ella y lo que pretende es camuflar un gran complejo de inferioridad.

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