Fotografía, Fotonoticia 2, Número 0, Pedro Martínez
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Más caña al obrero

Fotografía: Pedro Martínez

♦ El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha anunciado cambios en la cúpula policial ante los “fallos de coordinación” en la ejecución del dispositivo policial con motivo de las Marchas de la Dignidad del 22 de marzo en Madrid. Así lo aseguró durante su comparecencia del pasado 23 de abril ante la Comisión de Interior del Congreso para explicar, a petición propia, los incidentes protagonizados por “grupos radicales” que acudieron a la manifestación desde distintos puntos de España y que acabaron con 67 policías y 34 manifestantes heridos. Cosidó anunció la adquisición de más medios para los agentes antidisturbios: 800 cascos con una pantalla de protección más fuerte que la actual; 300 escudos más consistentes y 350 chalecos antitrauma con protección en el cuello y en la zona inguinal. Más armas para reprimir a un pueblo que solo pide pan y trabajo para sus hijos. Demonizar al ciudadano y tratarlo como si fuera un terrorista no resolverá el problema de la crisis, sino que generará una espiral mayor de violencia. Cada día que pasa estamos más cerca del Acorazado Potemkin.

Texto: Redacción de Gurb

5 Kommentare

  1. JAIME CAGÜEN dicen

    Sí, lo de siempre, David. Supongo que lo siguiente será lo de los infiltrados revientamanifas, la abuelita con su nietecito masacrados por subgrupos enteros de la UIP, etc.
    Tampoco es mi intención discutir sobre esos temas nunca demostrados y siempre socorridos (que conste esto, porque no pienso enzarzarme en discusiones estériles y tampoco quiero parecer un troll). A lo que iba es a la indignación que muestra el artículo por el hecho de que los policías acudan mejor protegidos a los altercados de orden público, y a la absurda relación causa-efecto entre esta mejora de la protección de un trabajador y la criminalización de otro trabajador que se manifiesta legítimamente. Con esta lógica, todo lo que digáis es aceptable. También es digna de estudio la manía de justificar lo del 22M atendiendo a anteriores actuaciones policiales presuntamente abusivas. Mi demanda de honestidad puede sintetizarse en lo siguiente: cuando un policía se extralimita, hay que denunciarlo. Cuando un vándalo agrede a un policía, no se puede dar vueltas y vueltas para buscarle justificación. Si esta revista hubiera empezado su andadura denunciando a los delincuentes, habría logrado de entrada: A) contribuir al buen nombre de los trabajadores honrados que nada tienen que ver con dichos delincuentes, y B) conseguir una etiqueta de objetividad que le prestaría credibilidad extra para cuando haya que denunciar a policías abusadores.

  2. David BM dicen

    En los últimos tiempos ha habido muchos policías a los que se les ha ido la mano, pero parece que eso no cuenta y son los incidentes aislados del 22M lo que hay que tener en cuenta para no parecerse “a los demás”.

    En honor a esa honestidad de la que habla, la policía debería de ser mucho menos corporativa y sancionar a aquellos miembros que se extralimitan en el cumplimiento de su trabajo, que los hay, los hemos visto. Tratar de ocultar los hechos como se viene haciendo y crear leyes que prohiban hacer fotos o grabar vídeos no dan mucha confianza.

    Es cierto que los incidentes del 22M no deberían repetirse, pero no es menos cierto que ciertas actuaciones policiales son igual de vergonzantes que la de los exaltados de la pasada manifestación, que por cierto representaban un pequeñísimo porcentaje del total.

    Un saludo 🙂

  3. JAIME CAGÜEN dicen

    Entonces, José, quizá deberías haber dedicado el artículo a esas actuaciones desproporcionadas que citas, no a quejarte de que los policías que se juegan el tipo (y que por cierto, también son trabajadores) puedan volver enteros a sus casas. Y tal vez (esto solo como sugerencia) podríais haber ilustrado el artículo con una foto del 22M en la que se viera a algún buen ciudadano aplastando maderos a adoquinazos, no con una que ni es de ese día ni de nada parecido. Te daré la razón en que la crisis no se arregla con más policías o más medios antidisturbios, pero sí es cierto que el peligro que corren los policías se minimiza con medios defensivos más eficaces que, por otra parte, no son lesivos para el ciudadano. Ni siquiera para el ciudadano que quiere cargarse al policía. Para ser objetivos e incluso verosímiles: se contribuye a arreglar la crisis con honestidad en la información, y eso exige que no se rebusque siempre el argumento para que la policía resulte la mala de la peli, ni se vea con malos ojos que el chaleco antitrauma lleve protección para el cuello.
    Ya hay muchos medios dedicados a este tipo de acusaciones; la novedad sería ya no lo contrario, sino algo de imparcialidad. Vosotros acabáis de nacer y ya estáis haciendo lo que hacen los demás. Y como dice Julio Iglesias en la imagen esa que ronda por todas partes, «y lo sabes».

  4. JOSE ANTEQUERA dicen

    Ante todo, Jaime, muchas gracias por comentarnos, He de decirle que el texto no es de Pedro Martínez, nuestro fotógrafo, sino mío, el editor. Él se limita a publicar la foto. Por eso le respondo yo. Tiene razón en que en muchas manifestaciones hay vándalos incontrolados y que la Policía tiene derecho a defenderse con sus equipos antidisturbios, pero convendrá conmigo que muchas actuaciones policiales que se están produciendo son totalmente desproporcionadas. Personas que se manifiestan pacíficamente por una causa justa terminan recibiendo golpes de forma indiscriminada y eso también hay que denunciarlo. El problema de la crisis económica no se resuelve con medidas policiales represivas y ahí nuestro Gobierno tiene toda la responsabilidad al derivar un asunto político a la Policía, a las fuerzas de seguridad en general, como también está ocurriendo en la valla de Melilla con la Guardia Civil. Sin desmerecer la actuación de los agentes, nuestra fotonoticia solo trataba de poner el punto de vista en esta cuestión: medidas policiales no resolverán un problema de descontento social. Gracias por comentarnos.

  5. Jaime Cagüen dicen

    Los cascos, escudos y chalecos antitrauma son equipo defensivo, no ofensivo. Es decir, no se trata de “Más armas para reprimir a un pueblo que solo pide pan y trabajo para sus hijos”. En realidad es material para defenderse de los vándalos que, aprovechando la cobertura de los manifestantes pacíficos, agreden a los policías. Que la protección de un policía sea mayor no tiene por qué significar nada malo, dado que se enfrenta a gente pacífica, ¿no estás de acuerdo? Es como si dices que los cascos de los albañiles aumentan los accidentes laborales en la obra. Las únicas personas que podrían estar interesadas en que un policía no lleve protección son aquellas que pretenden hacerle daño, no los currantes normales y corrientes. Vamos, que no estás defendiendo a obreros con este artículo. Estás defendiendo a gentuza.

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